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- volver - RELATO DE DOLORES CAMPO MANZANARES Me llamo Dolores Campo Manzanares, aunque todos me conocen como Lola. Nací en Segovia hace 19 años, pero desde pequeña me trasladé con mi madre a Barcelona, con la que vivo en un bonito piso del barrio de la Bonanova. Llevo los dos apellidos de mi madre, ya que mi padre no me ha querido reconocer. No obstante, no os penséis que mi padre se ha desentendido de mí y de mi madre. Todo lo contrario, cuando mi madre le comunicó que se había quedado embarazada, le dijo que siempre nos ayudaría económicamente y que algún día me reconocería. Al menos mi padre ha cumplido parte de su promesa, y desde que nací le ha estado enviando a mi madre importantes cantidades de dinero, las cuales nos han permitido llevar una vida bastante cómoda y holgada. Mi madre ha conseguido guardar celosamente el secreto de la identidad de mi padre, a pesar que desde pequeña le he insistido continuamente en que me diga quien es. Lo único que me ha dicho es que mi padre le comunicó que tenía su vida montada en otro país y que revelar la existencia de una hija le podría ocasionar serios problemas tanto a nivel personal como a nivel profesional, por lo que llegaron al acuerdo de que nos ayudaría económicamente de forma generosa a cambio de mantener en secreto su identidad, decisión que mi madre ha respetado escrupulosamente. Pese al hermetismo de mi madre (quien guarda celosamente sus efectos personales en una caja fuerte cuya combinación sólo conoce ella) le he podido sonsacar alguna cosa. Bueno, en realidad fui yo quien a través de un empleado del banco donde tenemos las cuentas corrientes descubrí que las transferencias de dinero que nos enviaba mi padre procedían de un despacho de abogados de Los Ángeles. A partir de allí mi madre me confesó que mi padre es un actor norteamericano de cierto renombre, y me contó algunos detalles del modo en que se conocieron. En el año 1985 mi madre, quien vivía en Segovia, y quien trabajaba de representante de una empresa de cosmética, vino a Barcelona por una cuestión de negocios, y una noche, cuando se encontraba en el bar del hotel donde estaba hospedada, coincidió con mi padre (quien se encontraba en Barcelona rodando como artista invitado un episodio de una serie de televisión muy popular que se emitió a finales de los 70 y principios de los 80). Los detalles de dicho encuentro los desconozco, pero el caso es que mi madre y ese actor misterioso (que por aquella época ya era muy famoso por ser uno de los protagonistas de otra serie de televisión) tuvieron una aventura, fruto de la cual nací yo al cabo de nueve meses. Esto es lo único que hasta ahora he podido saber de mi padre. Pero el pasado día 27 de septiembre ocurrió un hecho que ha cambiado totalmente la situación. Ese día mi madre tuvo un accidente doméstico: resbaló en casa y se dio un fuerte golpe en la cabeza contra una mesa. No ha sido grave, pero el golpe le ha afectado a una zona concreta del cerebro que le ha dejado temporalmente amnésica, y actualmente se encuentra en el hospital en observación. Los médicos dicen que se recuperará en unas pocas semanas, pero en este momento no recuerda absolutamente nada. El lado positivo de este desgraciado hecho es que cuando ocurrió este accidente mi madre estaba revisando unos papeles personales, y la caja fuerte ha quedado abierta. Así que, aunque en un principio no quise inmiscuirme en la intimidad de mi madre, el deseo de descubrir la identidad de mi padre pudo más que cualquier otra circunstancia, y me puse a revisar los papeles y efectos personales que mi madre guardaba en la caja fuerte. La sorpresa que me llevado ha sido enorme. Por lo que he podido deducir a través de la diversa documentación que he examinado, mi padre no sólo se ha limitado a enviarnos mucho dinero, sino que mi madre y mi padre han estado manteniendo frecuentes contactos a través de cartas, conversaciones telefónicas y correros electrónicos, y, lo que es más sorprendente, incluso se han estado viendo personalmente de forma esporádica pero más o menos continuada, concretamente una vez cada año. Sin embargo, en ninguno de los documentos que he examinado aparece el nombre de mi padre, aunque en los mismos se contienen algunas referencias acerca de su vida profesional y personal que espero que, tras realizar una serie de investigaciones, me permitan adivinar quien es. Pero, como os decía, lo que más me ha sorprendido es el hecho de que mi padre y mi madre se han continuado viendo de forma periódica, una vez al año, coincidiendo aproximadamente con la fecha de su primer encuentro en otoño de 1985. Por lo que he podido deducir la mecánica de estos encuentros era ciertamente peculiar: cada verano mi padre le hacía saber a mi madre los períodos en que no tenía ningún compromiso de trabajo durante los meses siguientes, y mi madre se encargaba de preparar la cita, facilitándole a mi padre el lugar y la fecha concretos donde y cuando se tenían que encontrar, no manteniendo entonces ningún contacto hasta dicha fecha, quedando siempre la incertidumbre de si los dos iban a acudir finalmente a la cita. Mi madre siempre acudió a estos encuentros (algunos en Barcelona, otros en otras ciudades de España, y a veces, en otros países), y siempre con el temor de que mi padre no iba a aparecer, pero en todas las ocasiones mi padre hizo acto de presencia. Mi madre en ningún momento me explicó que siguiese teniendo contacto con mi padre (seguramente para evitar que yo insistiese en que me revelase su identidad), y yo nunca sospeché de estos encuentros, ya que mi madre, pese al dinero recibido de mi padre, ha seguido desempeñando su trabajo de representante, por lo que no era raro que en ocasiones se ausentase de casa durante algunos días. De todos modos, lo que más me ha impactado tras examinar la documentación de mi madre ha sido descubrir que, pocos días antes de sufrir el accidente, mi madre ya le había comunicado a mi padre la fecha y el lugar de su próximo encuentro. Concretamente, la cita está prevista para el próximo sábado 12 de noviembre a las 20:00 horas en un lugar de Barcelona. Esto quiere decir que, si mi padre mantiene su costumbre de no faltar a las citas con mi madre, dentro de pocas semanas vendrá a Barcelona y por fin podré averiguar quien es. Me imagino la cara de sorpresa que pondría cuando llegue al lugar de la cita y en lugar de encontrarse con mi madre se encontrara conmigo. El problema es que, por mucho que he examinado las notas y papeles de mi madre, en ningún sitio aparece apuntado el lugar concreto de la cita. Lo único que he encontrado son varias referencias de distinta naturaleza que mi madre hace de ese lugar, a través de las cuales he podido deducir que se trata con toda seguridad de un lugar ubicado en la ciudad de Barcelona, pero, pese a que llevo días intentándolo, me veo incapaz de descubrir el lugar concreto de que se trata. Por eso he decidido acudir a BcnConnection porque estoy segura que entre todos sus seguidores habrá alguien que sea capaz de desentrañar las diversas anotaciones dejadas por mi madre. Ayudadme, por favor, que esta es una oportunidad de oro para, por fin, poder descubrir quien es mi padre Barcelona, a 1 de octubre de 2005 - volver - |