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- volver - Aquí tenéis las pistas que os he preparado correspondientes a la novena jornada de BCNCONNECTION ON LINE. Espero que no os resulten muy complicadas de resolver y que seáis capaces de dar pronto con la solución. De todos modos, no os desesperéis si alguna pista se os atraganta, ya que hacia la mitad del juego se os proporcionarán unas explicaciones complementarias que con toda seguridad os servirán de gran ayuda para poder resolver las pistas iniciales. Os recuerdo que lo que hay que averiguar es la obra en la que figura la inscripción que Lorenzo Blanco utilizó como clave para proteger el archivo secreto de su ordenador, obra que se encuentra en un edificio de la ciudad de Barcelona. Para resolver el enigma tendréis que averiguar la obra y el edificio donde se encuentra. No es necesario, pues, averiguar cuál es la inscripción que figura en la obra en cuestión, aunque sí descubrís previamente cuál es dicha inscripción seguramente os servirá de gran ayuda. Comprobaréis que a lo largo de las pistas utilizo la expresión “el objeto incógnita” para referirme a la obra que hay que descubrir. El motivo de emplear esta palabra tan genérica es para no dar por adelantado ninguna indicación acerca del tipo de obra de que se trata¬. Como os he apuntado lo que hay que averiguar se encuentra dentro de un edificio, por lo que no ha de consistir necesariamente en un monumento, sino que puede tratarse de cualquier cosa (un candelabro, una efigie, un mueble, una imagen, una fotografía, un retrato, una joya, etc.) Las pistas que os voy a proporcionar son siete. No he escogido este número por casualidad. Lo he escogido porque el número siete está indirectamente muy relacionado con el “objeto incógnita”. PISTA NUM. 1 No os puedo decir muchas cosas sobre el “objeto incógnita” ya que no es nada original y no destaca precisamente por su valor artístico (de hecho, ni siquiera he podido averiguar quien es su autor). Lo que sí os puedo decir es algo sobre las características de dicho objeto pues, como os decía en el encabezamiento, el “objeto incógnita” puede consistir en cualquier cosa. Para ello tendréis que resolver este sencillo juego de palabras. Lo único que tenéis que hacer es colocar en las líneas horizontales de esta cuadrícula los nombres de los siete continentes, uno en cada línea.
Sí, habéis leído bien. Siete. Aunque comúnmente se dice que los continentes son cinco (se suele afirmar que los aros de la bandera olímpica representan los cinco continentes), lo cierto es que no existe unanimidad acerca de los territorios que pueden considerarse continentes, pues ésta es una cuestión que ha ido variando a lo largo de la historia y que también depende del entorno cultural de que se trate. Yo he preferido seguir la teoría de que los continentes son siete dada la relación del “objeto incógnita” con este número. PISTA NUM. 2 El “objeto incógnita” se encuentra en lo que había sido la residencia de un GRAN personaje. En Barcelona existe una calle que lleva el nombre de esta persona, calle que parece atravesada por un río. Este personaje tiene un rasgo en común con los autores de estas tres obras “Niños en la playa”, “Cañas y barro”, y “A orillas del Duero” Y también tiene algo en común con los autores de “La filla del mar” y “L’Atlàntida”, y con un monarca alemán que murió en un lago PISTA NUMERO 3 El edificio donde se encuentra el “objeto incógnita” está una calle que presenta la peculiaridad que, en ese tramo, los edificios situados a uno y otro lado de la calle pertenecen a barrios distintos Si queréis saber la ubicación exacta de dicho edifico tendréis que resolver esta especie de adivinanza. Cada una de estas tres frases se refiere al nombre de una calle. Una de estas calles es la vía donde se encuentra el edificio donde está el “objeto incógnita” y las otras dos se corresponden con las calles entre las que se encuentra dicho edificio. VIVIÓ HACE MUCHOS AÑOS Y DURANTE UN TIEMPO TRABAJÓ EN EL MAR AUNQUE SU PROFESIÓN NO TENIA NADA QUE VER CON EL MAR, ESTUVO UNIDO AL MAR TODA SU VIDA. VIAJÓ MUCHO POR MAR, YA QUE EN SU EPOCA NO EXISTIAN LOS AVIONES PISTA NUM. 4 En un lugar de la ciudad de Barcelona relacionado por partida doble con el agua existe un monumento también relacionado con el agua y cuyo autor también está relacionado con el agua. Se trata de un monumento algo peculiar, pues, aunque esté entero, aparentemente sólo vemos parte del mismo. Pues bien, cerca de este monumento hay un edificio en el que se desarrolla la misma actividad que la que se desarrolla actualmente en el edificio donde se encuentra el “objeto incógnita” PISTA NUM. 5 Cada uno de estos jeroglíficos esconde el nombre de una ciudad o localidad, las cuales guardan una misma relación con el “objeto incógnita”.
De momento, lo único que os puedo decir de estas ciudades es que todas ellas están a orillas de un río importante (y se da la casualidad que el nombre de una ciudad muy próxima al nacimiento del río que pasa por la ciudad num. 3, es un anagrama del río que baña la ciudad num. 2). Para acabar con esta pista os diré que a la ciudad numero 2 se puede llegar en avión volando con “THE LOW COST AIRLINE” PISTA NUM. 6 Aquí tenéis otro pasatiempo que, de algún modo, complementa el de la pista numero 1. Ahora bien, así como el de la pista numero 1 era relativamente fácil, este otro es mucho más complicado. Pero el esfuerzo seguro que vale la pena, ya que, si lo resolvéis correctamente, en las casillas resaltadas podréis leer, de arriba a abajo, la inscripción exacta que figura en el “objeto incógnita” En esta ocasión lo que tenéis que colocar en la cuadrícula son los nombres de siete mares, uno en cada línea horizontal.
El término “siete mares” apareció frecuentemente en la literatura antigua de Asia y Europa y se ha extendido a nuestros días (en donde aparece en canciones, películas y poemas) pero no existe ninguna unanimidad a la hora de determinar a qué mares se refiere. Una versión sostiene que se trata de una cita bíblica y que se refiere a los siete mares que rodeaban la vieja Jerusalén: Mediterráneo, Caspio, Rojo, Negro, Muerto, golfo Pérsico y mar de Galilea. Otra versión sostiene que el término “siete mares” se refiere a los mares conocidos por los musulmanes antes del siglo XV: mar Mediterráneo, mar Rojo, mar del África del Este, mar del África del Oeste, mar de China, Golfo Pérsico y océano Indico. Pero existen tantas otras versiones que en la actualidad la mayoría conviene que con este término no se quiso nunca hacer referencia a unos mares en concreto sino que con el mismo lo único que se quería indicar era la gran amplitud de los mares de nuestro planeta. En la actualidad la enumeración de los mares que efectúan los geógrafos también varía notablemente dependiendo de los criterios que se sigan (llegando a incluirse los golfos de cierta amplitud o los lagos interiores de dimensiones considerables), pudiendo hablarse de que en la Tierra existen entre una cincuentena y un centenar de mares. Es por ello que me temo que este pasatiempo no va a ser tan fácil como el de los siete continentes de la pista num. 1. ¡Pero vale la pena intentarlo! Os recuerdo que si lo resolvéis correctamente descubriréis la clave con la que Lorenzo protegió el archivo secreto de su ordenador. PISTA NUM. 7 En el relato inicial os dije que Lorenzo Blanco no había dejado ninguna pista acerca de cuál era la clave secreta. Pues estaba equivocado. Lorenzo sí quiso dejar una pista. - volver - |